Dos caminos con un mismo propósito: cómo cobra vida un proyecto de GNL

Suministrar energía confiable

Cada comunidad tiene necesidades energéticas únicas. Algunas requieren acceso rápido a fuentes de energía más limpias y confiables, con una infraestructura existente mínima. Otras necesitan sistemas energéticos de gran escala y largo plazo capaces de respaldar el crecimiento industrial, la estabilidad de la red eléctrica y el desarrollo económico.

En New Fortress Energy diseñamos soluciones en función de esas necesidades. Ya sea que un proyecto se desarrolle en tierra, mar adentro o mediante una combinación de ambos, nuestro objetivo sigue siendo el mismo: suministrar energía confiable y asequible allí donde más se necesita.

Nuestro enfoque integrado combina el suministro de gas natural licuado (GNL), la infraestructura de terminales, la logística y la generación de energía en una sola solución, lo que nos permite acelerar los tiempos de desarrollo y llevar la energía al mercado de manera eficiente.

LNG onshore terminal

Construyendo infraestructura energética en tierra

Todo proyecto comienza con la comprensión de las necesidades de la comunidad local y del entorno donde operará la instalación.

El proceso inicia con la selección del sitio y la realización de estudios de ingeniería. Nuestros equipos evalúan las condiciones ambientales, el acceso marítimo, los requisitos de almacenamiento, la capacidad de regasificación y las conexiones con clientes o plantas de generación eléctrica. Durante esta etapa trabajamos estrechamente con gobiernos locales, organismos reguladores y otros grupos de interés para desarrollar la solución más adecuada para cada mercado.

Una vez finalizado el diseño, comienza la etapa de ingeniería de detalle. Los equipos y componentes se fabrican y adquieren en distintas partes del mundo, mientras los equipos del proyecto coordinan cada aspecto de la instalación antes de iniciar la construcción.

La construcción representa la fase más extensa del desarrollo. Se instalan la infraestructura marítima, los tanques de almacenamiento, las tuberías, los sistemas eléctricos y los equipos de proceso para crear una terminal completamente operativa. En los momentos de mayor actividad, estos proyectos pueden generar cientos de empleos, impulsando oportunidades económicas para las comunidades circundantes.

La fase final es la puesta en marcha (commissioning). Una vez concluida la construcción, la terminal se conecta a la infraestructura aguas abajo, como instalaciones industriales o plantas de generación eléctrica. Se realizan exhaustivas pruebas para garantizar que cada sistema opere de forma segura y confiable antes de recibir su primer cargamento de GNL.

Una vez que el GNL ingresa al sistema, los operadores ponen gradualmente la terminal en funcionamiento y monitorean su desempeño durante la transición hacia la operación comercial. Este hito, conocido como "primer gas" (first gas), marca la entrega de una solución energética completamente integrada.

Fast LNG Unit

Creando infraestructura energética mar adentro

La infraestructura de GNL mar adentro ofrece una forma eficiente de suministrar gas natural a regiones donde el desarrollo tradicional en tierra puede presentar limitaciones.

Al igual que los proyectos terrestres, el desarrollo comienza con la selección del sitio, estudios de ingeniería, evaluaciones ambientales y un proceso de diálogo con las partes interesadas. A partir de ahí, el proyecto se diseña para responder a las necesidades específicas de cada mercado.

Muchas terminales mar adentro se construyen alrededor de una Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación (FSRU, por sus siglas en inglés), respaldada por sistemas de amarre, gasoductos submarinos y otra infraestructura marina. NFE también ha desarrollado soluciones innovadoras en alta mar, como FLNG 1, donde los principales componentes de la instalación se construyen en tierra y luego se integran mar adentro para crear una planta flotante de producción de GNL completamente funcional.

La construcción suele realizarse tanto en tierra como en alta mar. Se instala la infraestructura marítima, se tienden los gasoductos submarinos y se preparan las embarcaciones para operaciones de largo plazo. Una vez que estos componentes están listos, la terminal se integra a una red energética más amplia que conecta el suministro de GNL con los clientes finales.

La etapa final es la puesta en marcha. Los ingenieros prueban cada sistema para garantizar que la instalación pueda recibir, almacenar, regasificar y suministrar gas natural de manera segura.

Cuando llega el primer cargamento de GNL, el proyecto pasa de la etapa de construcción a la operación. El GNL se transfiere al sistema de almacenamiento, se convierte nuevamente en gas natural y se transporta hasta la costa mediante gasoductos submarinos, donde puede abastecer plantas de generación eléctrica, instalaciones industriales, empresas y comunidades.

Ya sea en tierra o mar adentro, cada proyecto se diseña con un mismo objetivo: suministrar energía confiable que impulse el crecimiento económico, fortalezca la seguridad energética y amplíe el acceso a combustibles más limpios.